martes, 15 de noviembre de 2011

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Hay veces que tu vida va sobre rodado, que sucede aquello que jamás pensarías que sucedería.
Que dejas de tener suerte para tener un "ya no podría desear nada más".
Un tenerlo todo.
Un momento en el que a pesar de todo eso sientes algo extraño, en el que alguna parte de ti no está de acuerdo con algo, no está de acuerdo con ese todo, no está feliz.




miércoles, 20 de julio de 2011

La clave

Tenemos defectos y virtudes. La suma de nuestro mejor y peor lado tiene un resultado y ese resultado somos nosotros. Iremos a la misma velocidad que los demás, más despacio o quizás más rápido. Podemos agradar más o menos. Podemos encajar más o menos....
Pero no podemos jugar la partida con otra camiseta que no sea la nuestra, porque si ganaramos, ni siquiera podríamos sentirnos orgullosos, porque no nos aplaudirán a nosotros, aplaudirán al nombre que hay escrito en la camiseta.
Por ello considero importante que ese nombre sea siempre el nuestro y no el nombre de la persona que nos gustaría ser.

No hay que preocuparse si uno no es perfecto, porque la perfección es subjetiva, y lo que a una persona puede parecerle perfecto para otra puede ser totalmente imperfecto. Así que seamos como seamos, somos únicos; para muchos seremos extraordinarios y para muchos otros seremos mediocres. Pero seremos siempre nosotros. Esa es la clave.

Silvia

lunes, 18 de julio de 2011

Escrito en tiempo real

Si coges un reloj y observas el secundero, te darás cuenta como el tiempo avanza vertiginosamente deprisa. Quizás de apariencia modesta y sencilla, con su brillante mecanismo nos enseña una lección; no podemos "pararnos" nunca, y él es el que nos obliga a seguir un ritmo.
No hay pausa, y aún cuando "la hay", el nunca se para y cuando vuelvas de tu descanso te recordará que el no se ha parado, ha seguido sin ti.
Para bien o para mal, una sucesión infinita de segundos, minutos y horas que nunca se acaba, ni llegará a su fin en toda nuestra existencia.
El caso es que, tenemos millones de opciones de tratar con él, pero el pilar más básico es decidir si nuestra relación será positiva o negativa. Hay que tener en cuenta que esa elección puede que te venga dada, puede que no puedas evitar odiarle cuando él sea el que te conduzca o te acerque cada vez más a alguna desgracia personal, pero también puede que él te haga cada vez más feliz y sea tu gran amigo y aún cuando sea él quién te acerque a esa desgracia sea él también quien te cure después.
Es dificil valorarle y quererle, es totalmente cierto, básicamente porque es díficil querer a algo que tiene dos caras, nos produce desconfianza y desconcierto.
Pero, aunque no tengas esa suerte de poder escoger si tu relación será positiva o negativa, puedes tener otras dos opciones muy valiosas; aprovecharlo o desperdiciarlo. Quizá esta elección, aunque secundaria, es más relevante a lo largo de tu vida que la primera.
Si escoges aprovecharlo y lo llevas decentemente a cabo, puede que jamás tengas la sensación de arrepentirte de lo que hayas hecho o no hayas hecho porque esa postura te obliga a valorar todos y cada uno de los momentos de tu vida y eso no es reprochable. Habrás hecho más o menos, pero habrás valorado las opciones y siempre te habrás decantado por la que te hacía más feliz, y una vida "vivida" sea como sea gana la batalla a una vida desaprovechada, y de eso, nadie puede tener ninguna duda.

Silvia

domingo, 12 de junio de 2011

Que harías?

Si fuera mi último día no me gustaría hacer grandes cosas, creo que optaría por sentarme en un lugar despejado, verde a poder ser, sola, no querría despedidas; querría mirar al cielo, contemplar como se mueven las nubes; siempre me ha encantado observar el movimiento de las nubes. Me concentraría en escuchar todos los sonidos que llegan hasta mi y mientras los recuerdos me inundaran mi mente intentaría concentrarme para pedir un deseo para cada uno de mis amarillos*.
Si, creo que eso es lo que me gustaría hacer si fuera en mi último día.

miércoles, 8 de junio de 2011

Sometimes

Y ese día dejas de verlo oscuro y aterrador a verlo tranquilo y sereno. Dejas de cruzar sus puertas con miedo a cruzarlas con ilusión y sientes el choque del cambio. No te asustes, ha ido cambiando mientras tu estabas pendiente de otras cosas, se ha producido un cambio lento y constante pero tu sólo ves el resultado final; ese que te acaba de golpear.

S.

domingo, 5 de junio de 2011

El derecho de la confianza

Intento siempre aprender de todo aquello que llega a mis oídos, a mis ojos, a mis manos... y esta vez, no he podido evitar buscar respuestas personales en algo un tanto "codificado" y "estipulado" por la sociedad como es el derecho....

Tenemos derecho a muchas cosas como ciudadanos y también como "personas", como seres individuales. Quizás el eje de mi reflexión es que tenemos derecho por ejemplo a ser los únicos usufructuarios de nuestros bienes, es curioso, podemos denunciar el hecho de que alguien se apropie de algo nuestro y lo recuperaremos, ganaremos la batalla contra aquella persona que haya querido apropiarse de algo nuestro, sin alguna duda, porque la ley nos ampara...
Tenemos derechos sobre bienes materiales.
Que ocurre con los bienes morales? que son aquellos que suelen no ser tangibles pero que al ser arrebatados nos hacen sentir heridos, porque por norma general tienen una estrecha relación con nosotros, sentimientos de por medio.
La ley también nos ampara en el sentido de que el daño sufrido (por pérdida material) es indemnizable de dos maneras; por el daño material y por el daño moral, es curioso porque existe una autoridad que vela por quantificar el daño moral que pueden sufrir las personas para que sean realmente indemnizadas como merecen, pero eres indemnizado por haber SUFRIDO UNA PÉRDIDA MATERIAL...

Entonces, existe una ley para cuanto te arrebatan algo material; te compensan doblemente, por el daño físico y por el daño moral. Pero, cuando el daño directamente es moral, no existe ninguna ley. No existe tutela alguna que ponga orden entre lo que más daño puede causar a un ser humano. No existe ley que ampare el derecho a confiar, por ejemplo (el motor de las relaciones para mi es la confianza) ni autoridad que vele por esto.
El derecho a nos ser traicionado cuando has depositado tu confianza en alguien, no existe.
Mi conclusión es que la sociedad esta montada de una manera que asegura que lo material este a salvo, pero lo que realmente nos podría causar un pérdida o daño irreparable vive a merced de ajenos que tienen absoluta libertad y que jamás tendrían que dar explicaciones y justificaciones ante un juez.
Descifrar quién se encuentra en un bando o en otro, tampoco esta tipificado, es obra de tus corazonadas, de tus intuiciones y de las vibraciones que recibes....
Es un mundo complejo, pero un mundo libre de leyes.


domingo, 15 de mayo de 2011

Quédate

"Estoy con mis heridas
nunca tengo las palabras
pero si me sabes leer
encontaras en mis canciones
lo que no pude decir

Hay errores de juicio
muchos amores confundidos
mis acordes mudos

Encontrarás en mis canciones
lo que nunca ose decir
encontrarás,
mi dolor, fragilidad
que apenas puedo confesar
encontrarás
mis faltas, mi timidez
este amor que no cabe
es para que te quedes, quédate.
Quédate...."


Preciosa canción recopilada en Black & Jones Relax Edition

viernes, 6 de mayo de 2011

Frases gratuitas

"Todo pasa por algo"
Cuantas veces habré escuchado esa frase, y lo más concluyente, cuantas veces la habré dicho...
Y hoy pienso... Será verdad? Será cierto que todo aquello que nos ocurre tiene un entramado de sucesos detrás? Quién ha decido que aquello tiene que pasarte, que aquello forma parte de una cadena de acontecimientos, y sobretodo, quién lo premedita?
La frase se forma dentro de nuestro pensamiento y sale de nosotros sin plantearnos lo que realmente estamos diciendo, ya sea en forma de consejo a alguien, como consuelo propio o ajeno o de cualquier forma... la decimos sin pensar, la utilizamos de manera manera gratuita en muchas ocasiones para evitar profundizar.

Si realmente creemos en esta afirmación creemos en que nuestra vida esta premeditada por alguien que no somos nosotros mismos, en que hay algo que conduce y controla la vida de todos. Me parece aterrador pensar que pueda ser así.

Decididamente no, no creo que todo pase por "algo". Creo que son nuestros actos los que van configurando el panorama, y si algo pasa, es (por norma general) porque tu, de manera consciente o no, has hecho que pasara.

Escuchando:

Tina Dico - Let's Get Lost


Silvia


viernes, 1 de abril de 2011

Decidir



En todas las decisiones decir SÍ implica decir NO a algo, rechazar alguna cosa. Creo que todos esos "no" se van guardando en un cajón.
Por lo tanto, cada vez que dices sí, otro "no" se acumula en ese cajón, se debe revisar ese cajón lleno de costes de oportunidad de vez en cuando, valorar individualmente porque no fueron un sí y cual fue el coste y el beneficio de la decisión, sentirte orgullosa o arrepentirte en su justa medida y así dejarlos en libertad.
No es necesario deshacerte de ellos, pero si lo es hacerlos libres porque a lo mejor, un día, puedes abrir ese cajón y reconstruir tu vida como nunca fue ni será y ello te permitirá una reflexión profunda, observar tus errores y tus aciertos y aprender de ellos. Y cuando hayas terminado, tendrás la libertad de volverlo a cerrar y seguir viviendo en la realidad, un poco más sabia y con mas sensatez.

S.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Mad World

Sant Antoni de Calonge, foto del 20 de Marzo del 2011.

Quizás he aprendido a sacar partido a mi forma de ser, que la mayor parte del tiempo he criticado. Quizás prefiero vigilar una vela y disfrutar de su luz que no ver brillar. Quizás prefiero oler incienso y permanecer emocionada hasta que se termina a dejar dormido mi olfato. Quizás no quiera ser una gran publicista y solo quiera sentirme orgullosa de mi trabajo. Quizás mi perspectiva ha dado un giro, porque he averiguado que las cosas que me llenan por dentro no cuestan dinero.

S.

viernes, 25 de marzo de 2011

La ira

En la vida nos han enseñado que hay 7 pecados capitales. Todos conocemos los grandes... Gula, orgullo, lujuria... Pero no se escucha tanto hablar de la ira. Quizá sea porque creemos que la ira no es tan peligrosa, que se puede controlar. A donde quiero llegar es a que quizá no le demos a la ira suficiente importancia. Quizá pueda ser mucho más peligrosa de lo que creemos.

Así que ¿qué hace que la ira sea diferente a los otros 6 pecados capitales? Es muy simple realmente, te entregas a un pecado como la envidia, o el orgullo y solo te haces daño a ti mismo. Prueba la lujuria o la codicia y solo te harás daño a ti mismo y quizá a una o dos personas más. Pero la ira, ira es el peor de todos... el padre de todos los pecados... La ira no solo te puede llevar hasta el extremo, sino que cuando lo hace, puedes llevarte a demasiada gente contigo...

AdG

Verlo o no venir

Un hombre sabio dijo una vez que puedes tener todo en esta vida si sacrificas todo lo demás por ello, lo que quería decir es que nada viene sin un precio a pagar así que, antes de entrar en batalla, más vale que decidas cuanto estás dispuesto a perder por ello.

Demasiado a menudo, ir a por lo que sienta bien significa dejar a un lado lo que sabes que es correcto. Dejar que alguien entre en tu vida significa abandonar las paredes que llevas toda una vida construyendo, por supuesto que los sacrificios más duros son lo que no vemos venir cuando no tenemos tiempo de formular una estrategia para elegir un bando o para medir la perdida que sufriremos, cuando esto ocurre, cuando la batalla nos elige a nosotros y no al revés, ahí es cuando el sacrificio puede resultar mayor de lo que podemos soportar.

AdG

jueves, 3 de febrero de 2011

Comunicar...

Es lo que nos intentan enseñar nada más nacer, a comunicarnos.
Pretenden que lo antes posible nos animemos a articular palabra y después de la primera otra, y otra, y otra. Estas nos permiten expresar deseos, molestias, afecto, desafecto, alegrías y tristezas... Comprobado está que los padres de una criatura sufren si por no poder hablar no saben que nos ocurre, porque en un principio parece que las palabras puedan solucionarlo todo o hacernos saber todo aquello que necesitamos saber. Muy deducible, pero no es tan sencillo.

Comunicar no es simplemente hablar, es transformar en palabras u otra forma de expresión aquello que sientes, piensas o te sucede. Partiendo de la base que es prácticamente imposible comunicar la totalidad, siempre he pensado que, involuntariamente, en el proceso de formación de la palabra, el gesto o la mirada se pierde información. Dónde queda todo aquello que no se transmite?
Consciente soy de que existen maravillosos comunicadores, gente que te deja sin habla, nunca mejor dicho, y a los que ni siquiera te atreverías en poner en duda, pero a pie de calle no somos tan buenos. Quizás me atrevería a decir que, llevamos toda la vida practicando algo que nunca nos llega a salir del todo bien. Pero esto puede tener una ventaja, y es que, como barómetro emocional, podemos distinguir nuestras personas amarillas* gracias a esa fluidez que surge, a esa comunicación perfecta que se produce entre ambas, tan difícil de encontrar y tan digna de valorar.

S.

lunes, 31 de enero de 2011

Rolling in the deep...

"No sé porqué siempre estamos posponiéndolo todo,
pero si tuviera que adivinarlo diría que tiene mucho que ver con el miedo; el miedo al fracaso, el miedo al dolor, el miedo al rechazo.
A veces es miedo a tomar una decisión porque... ¿Y si te equivocas y cometes un error sin solución?
Sea lo que sea lo que nos da miedo, una cosa es cierta: Cuando el dolor de no hacer algo es más insoportable que el miedo a hacerlo, es como si cargáramos con una pesada carga. Quien duda está perdido.

No podemos fingir que no nos lo dijeron. Todos hemos oído los proverbios, a los filósofos, a nuestros abuelos advirtiéndonos sobre el tiempo perdido. Hemos oído a los poetas malditos instándonos a vivir el momento. Aunque, a veces, debemos escucharnos a nosotros mismos. Debemos cometer nuestros propios errores. Debemos aprender nuestras propias lecciones. Debemos dejar las posibilidades de hoy bajo la alfombra del mañana hasta que no podamos más, hasta que comprendamos por fin que es mejor saber que preguntarse, que despertar es mejor que dormir, y que fracasar y cometer un error enorme es mucho mejor que no haberlo intentado. "

lunes, 17 de enero de 2011

En otro lugar...

Pasear haciendo recorridos de 180 grados con la mirada y que cada grado te sorprenda quizás ha sido lo más superficial para los ojos de los demás, pero en un momento fue un gran porqué y…quizás el maravilloso olor a pizza mientas recorres las calles también habría que enmarcarlo en ese grupo de cosas que te han llenado por dentro pero son “de fuera”.

Mientras sigo agrupando emociones y recuerdos, pienso en que siempre que “vives” en otro lugar, desde que apareces en escena, es como si tu interior se remodelara y se ordenara para dejar espacio a lo que esta por llegar. Como un espacio repleto de estanterías que se ordena y deja a un lado las llenas y al otro las que están por llenar.

Encuentras la novedad en lo que ven tus ojos, pero paralelamente, algo hay en ti en ese momento que más adelante no encontrarás, y es a ti mismo, ya no estarás. No puedes buscarte porque ya no eres el mismo, ya no estás más.

El cambio, el gran enemigo y el gran aliado; es imposible que, después de crearte una vida en otro lugar, todo permanezca igual….