Venderse o no venderse, esa es la cuestión.
En una conversación de menos de 15 minutos, la "misma" persona, se hicieron dos ante mis ojos. Y me sirvió para reflexionar.
A veces tardas unos minutos en descubrir el 2 en 1, y a veces, desgraciadamente, tardas años, pero es frecuente el hecho de que, te encuentres frente a alguien a quien crees conocer mucho conociéndolo/a nada.
Si nos paramos a imaginar, unos instantes, un mundo dónde todo lo que sabemos, pensamos, planeamos y deseamos se funde inmediatamente con la realidad y se vuelve recíprocamente accesible a todos los demás, dónde nuestros pensamientos y nuestras segundas intenciones afloraran, dónde no pudiéramos fingir; un mundo de seres completa y permanentemente sinceros...
Muy a mi pesar creo, que esta imaginaria eventualidad; un mundo completamente translúcido, sería una pesadilla, porque todas las relaciones sociales se hundirían. Y que somos sin la posibilidad de relacionarnos con los demás?
S.