Miras durante mucho tiempo hacia el mismo lugar hasta que... simplemente, miras hacia el otro.
Se puede tardar un minuto, una hora, un día, un mes, un año/varios/muchos... en pensar algo con claridad.
Y a tu habitual punto de mira, ya no quieres mirar más. Lo sientes mientras cobra vida ese determinado "momento" que te hace dejar de dudar.
S.
No hay comentarios:
Publicar un comentario