domingo, 5 de junio de 2011

El derecho de la confianza

Intento siempre aprender de todo aquello que llega a mis oídos, a mis ojos, a mis manos... y esta vez, no he podido evitar buscar respuestas personales en algo un tanto "codificado" y "estipulado" por la sociedad como es el derecho....

Tenemos derecho a muchas cosas como ciudadanos y también como "personas", como seres individuales. Quizás el eje de mi reflexión es que tenemos derecho por ejemplo a ser los únicos usufructuarios de nuestros bienes, es curioso, podemos denunciar el hecho de que alguien se apropie de algo nuestro y lo recuperaremos, ganaremos la batalla contra aquella persona que haya querido apropiarse de algo nuestro, sin alguna duda, porque la ley nos ampara...
Tenemos derechos sobre bienes materiales.
Que ocurre con los bienes morales? que son aquellos que suelen no ser tangibles pero que al ser arrebatados nos hacen sentir heridos, porque por norma general tienen una estrecha relación con nosotros, sentimientos de por medio.
La ley también nos ampara en el sentido de que el daño sufrido (por pérdida material) es indemnizable de dos maneras; por el daño material y por el daño moral, es curioso porque existe una autoridad que vela por quantificar el daño moral que pueden sufrir las personas para que sean realmente indemnizadas como merecen, pero eres indemnizado por haber SUFRIDO UNA PÉRDIDA MATERIAL...

Entonces, existe una ley para cuanto te arrebatan algo material; te compensan doblemente, por el daño físico y por el daño moral. Pero, cuando el daño directamente es moral, no existe ninguna ley. No existe tutela alguna que ponga orden entre lo que más daño puede causar a un ser humano. No existe ley que ampare el derecho a confiar, por ejemplo (el motor de las relaciones para mi es la confianza) ni autoridad que vele por esto.
El derecho a nos ser traicionado cuando has depositado tu confianza en alguien, no existe.
Mi conclusión es que la sociedad esta montada de una manera que asegura que lo material este a salvo, pero lo que realmente nos podría causar un pérdida o daño irreparable vive a merced de ajenos que tienen absoluta libertad y que jamás tendrían que dar explicaciones y justificaciones ante un juez.
Descifrar quién se encuentra en un bando o en otro, tampoco esta tipificado, es obra de tus corazonadas, de tus intuiciones y de las vibraciones que recibes....
Es un mundo complejo, pero un mundo libre de leyes.


No hay comentarios:

Publicar un comentario