La vida, en el escenario inmenso, encargándose el atrezzo de dar realidad, sin ensayos ni pruebas, todos actuamos una vez, de manera continuada y sin descansos.
Actores entran y salen de escena, el público también es cambiante. Escenas día a día, los 365 días, toda la vida...sin conciliar la idea de que se puede acabar en cualquier momento, aunque lo único cierto es que nunca sabemos cuando se cerrará el telón.
Los pasillos hacia el escenario y el backstage repletos de personajes. Personajes eventuales, personajes que estarán en el escenario hasta su último día, personajes que entraron sabiendo de antemano su fecha de partida, personajes que quieren continuar actuando aún dejando de figurar en el guión. Todo adquiere sentido con la suma de las partes porque todos ellos forman la trama, tienen su importancia; relativa o absoluta. Se entrelazan entre sí, creando relaciones. Sumándote o restándote, todos colaboran en un presente a confeccionar un futuro.
A veces siento que me muevo a través de unos hilos invisibles que trazan el camino que no sabía que algún día iba a pisar, a veces para bien, a veces para mal. Mi guión es caprichoso. Se cambia de drama a comedia con facilidad, cambios inesperados continuamente modifican las hojas de ruta, como si se tratara de una matriz de decisión, la historia de mi vida va cambiando sobre la marcha, la única condición; que reine la improvisación.
...pero por suerte, con personas como tú, se puede conversar sin actuar :)
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